febrero 20, 2010

Punta del Diablo


Ayer llovió. El viento facilitó el barrido de las nubes. El cielo asoma impecable y el viento que sigue azotando los médanos que se desgranan en lluvia amarilla. El mar está rizado. La espuma se adivina en tramos cortos desde el horizonte y el bramido de las olas en la orilla compite con el rugido del viento sur.

Hay tres golondrinas sobre el techo de nuestra casa. Se refugian en la chimenea. Cada tanto una de ellas sale para intentar cabalgar el aire.

3 comentarios:

Matías dijo...

Preciosa la foto y el texto aún más.
El aire salado de Punta del diablo cura.

Nelais dijo...

Qué lindas sensaciones!

Ojalá se conserve.

saludos,

Nelais dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.