septiembre 24, 2008


Los indigentes del medioevo acudían al pie de la colina del monasterio. Y se desgarraban por migajas de desechos pútridos que los monjes arrojaban a las bestias.
Los indigentes de la actualidad acuden a la puerta de una casa por cuatro dólares.

Miles de cabezas se agolpan y se aglomeran.
Miles de manos se estiran y se entrecruzan.
Miles de bocas se abren en súplica.
Miles de personas amalgaman su discernimiento en una sola masa.
Son bueyes en estampida desdesperados por el hambre.
La vida vale veintiún muertos y la muerte, cuatro dólares.


"Repartían plata en un acto benéfico en Indonesia y hubo una estampida: 21 muertos."
Clarín.com 15.09.2008

3 comentarios:

Coni Salgado dijo...

Como una noticia así, puede tener tanta poesía Nati!
Está escrito de una manera impecable!

Enzo Troiano dijo...

Tremendo, no sabía de esto. Muy bueno como lo escribiste!

Gingerale dijo...

tu texto trasciende la noticia